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jueves, 18 de abril de 2013

Día Internacional de la Mujer

8 de marzo de 2013

Día Internacional de la Mujer

Con el propósito de celebrar el Día Internacional de la Mujer, los profesores que formamos parte del grupo de trabajo de la biblioteca hemos querido llevar a cabo una exposición centrada en un aspecto muy concreto: la mujer en la literatura.



Decía Rosalía de Castro (1837-1885) que “los hombres no dejan pasar nunca la ocasión de decirte que las mujeres deben dejar la pluma y repasar los calcetines de sus maridos”, afirmación que condensa con claridad cuáles eran las funciones a las que debía dedicarse una mujer en su época. En esta situación social, en la que su ocupación debía ser zurcir calcetines, cuidar de su esposo e hijos y atender al resto de las labores propias del hogar, difícil era, no ya escribir, sino incluso encontrar momentos para dedicar a la lectura porque estas tareas les hacían – a juicio de algunos- abandonar las ocupaciones familiares, las que realmente les correspondían.

Podemos remitirnos mucho más allá, hasta la Grecia clásica (Safo de Lesbos) o la Edad Media (Christine de Pisan), etapas en las que encontraremos nombres femeninos que abrieron camino en el mundo literario, venciendo todos los inconvenientes sociales y culturales. Margarita de Angulema (1492-1549), reina de Navarra, escribió relatos morales y galantes como una vía de escape de los malos tratos de su esposo, el rey.

Afortunadamente, y con el paso del tiempo, muchas de ellas han triunfado y han demostrado su valía con el reconocimiento, entre otros, del Premio Nobel de Literatura. Sin embargo, en España, hasta el siglo XIX, pocas escritoras podemos encontrar, con contadas excepciones como Santa Teresa de Jesús o la extremeña Luisa de Carvajal, ambas religiosas. Fueron todas escritoras que tuvieron que vencer firmes obstáculos que les impedían el reconocimiento en cualquier ambiente intelectual de la época, pues los hombres eran muy poco propensos a admitirlas en sus cerrados círculos. Pese a esto, y gracias a su tenacidad, consiguieron grandes logros, como es el caso, por ejemplo de Doña Emilia Pardo Bazán, la primera gran periodista española, primera corresponsal en el extranjero y autora de artículos feministas y de una magnífica obra literaria.

Para llegar hasta aquí, otras mujeres han sufrido el machismo imperante en el mundo de las letras. Tal es el caso, por ejemplo, de Frances Burney (1752-1840), una autora inglesa de éxito entre sus contemporáneos, aunque desprestigiada y olvidada después de su muerte, que prendía fuego a todos los originales y se flagelaba dedicando todo su tiempo a tejer como castigo por haber emprendido esta aventura literaria. 

Otras, sin embargo, optaron por esconder sus nombres tras un seudónimo para evitar tener que escuchar frases como la que alguien dedicó a George Sand (Aurore Duphin): “No haga libros, traiga niños al mundo”. Escritoras como Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber), George Eliot (Mary Anns Evans) o Víctor Catalá (Caterina Albert).

En Extremadura, donde la principal actividad económica ha sido la rural, pretender dedicarse durante estos tiempos pasados a las letras era objetivo prácticamente inalcanzable. Y en ese mundo consiguió abrirse camino nuestra romántica Carolina Coronado (Almendralejo, 1820) considerada a nivel de otras coetáneas, como Rosalía de Castro, y a la que alguien llegó a calificar como el “Bécquer femenino”. Y después de ella, otras extremeñas (Ada Salas, Irene Sánchez Carrón, Dulce Chacón, Pilar Galán…) que han logrado, con su perseverancia, su propio espacio en la literatura y un reconocimiento a nivel nacional e internacional.

Hemos hablado, también, de protagonistas de obras literarias, de esas grandes mujeres –de ficción- que lucharon contra la opresión social y que han sido fruto de la inspiración tanto de hombres (Clarín, Flaubert, Tolstoi, Galdós…) como de mujeres (Virgina Woolf, Charlote Brontë…).

Nuestro objetivo fundamental ha sido la valoración del esfuerzo y dedicación de la mujer a la literatura, además de dar a conocer a las principales escritoras españolas (sin olvidar a las nuestras, las extremeñas) y difundir obras fundamentales.

Faltan nombres, por supuesto. Y esta relación se ampliará, además, con el paso de los años. A las que han sido, son y a las que serán, a todas ellas, rendimos con esta exposición nuestro pequeño homenaje.

En EXPOSICIONES la tenéis completa.

Os dejamos aquí algunas imágenes de la exposición:





En DOCUMENTOS tienes la guía didáctica de la exposición.